Tremendo lo que
se vivió el domingo, un partido para el infarto, que tuvo un final vibrante,
donde el verdiblanco no se pudo llevar los dos puntos, pero demostró, sobre
todo en el segundo tiempo, actitud y coraje para levantar un partido difícil,
pero que sobre el final se le escapó y se quedó sin nada en una jugada muy
discutible.
Arrancaba la
mañana a pura lluvia, cancha pesada y Onega con la obligación de ganar para
seguir en los primeros puestos. Desde el arranque Onega se hizo cargo de la
pelota y de manejar el juego, Vendetta solo lo esperaba y cuando tenía la
pelota, llegaba rápido al arco defendido por Acomasso. En la primer llegada de
peligro, Rivero tuvo el primero, conectó de cabeza, pero la puso cerquita del
palo, Vendetta se salvaba, pero el rival reaccionó rápido y tuvo dos
aproximaciones al arco verdiblanco, y en la segunda, logró marcar, el medio no
recuperó, abajo se perdieron marcas y gol de Vendetta, 0-1. A partir del gol en contra,
todo desprolijidad y nerviosismo, tanto adentro como afuera de la cancha. Onega
tenía la pelota, pero sin ideas y sin peligro, no logró desequilibrar nunca en
el primer tiempo, Vendetta esperaba bien parado, con dos líneas de tres muy
juntas, difícil panorama para el verdiblanco. Segundos antes del final del
primer tiempo, la cosa se ponía peor, nuevamente distracciones, disparo de
afuera del área 0-2 y a salir con todo al segundo tiempo.
Onega entendió
que tenía que reaccionar, entendió que se tenía que amigar con la pelota,
entendió que había que dejar todo y entendió que la única forma de ganar era
haciendo goles. Así fue, la primera que tuvo, Fernández volvió a marcar de
cabeza para poner las cosas 1-2. Sin embargo, el medio volvió a dejar huecos,
la defensa volvió a perder marcas y Vendetta subía el marcador, 1-3 y parecía
que liquidaba el partido. En el mejor momento anímico del verdiblanco, el
tercer gol llegaba como un baldazo de agua fría. Pero Onega no sabe lo que es
rendirse, no sabe lo que entregarse y siguió intentando descontar, carente de
ideas y de fútbol, empezó a arrimarse al área contraria, hasta que Villanustre
logro disparar a puerta y gol. Ahora la diferencia era menor y Onega era el que
manejaba los hilos en el partido, aunque el rival, bien parado atrás,
recuperaba y salía rápido de contra. Desde el banco, se mandó el equipo
adelante, la dupla técnica dejó dos en el fondo y a todo o nada, a empatar el
partido. Finalmente, a falta de 6 minutos, Onega empató el partido, de la mano
de Rivero, en una jugada sucia, pero que importa, fue gol y QUE GOL, se
levantaba un partido difícil, complicado y el partido ahora estaba nuevamente igualado.
Sobre el final, la jugada, polémica, si se quiere, el árbitro cobra una falta,
cerca de la mitad de la cancha a favor de Vendetta, muy discutida, para muchos
jugadores, no fue falta, pero la falta se cobró y en ese tiro libre, un jugador
que jugaba su primer partido con Vendetta, que ni camiseta tenía y ni bien había
llegado al partido lo mandaron a jugar, logró marcar un golazo de tiro libre y
así los de azul se llevaban el triunfo.
Habrá que
quedarse con el segundo tiempo de Onega, con ese equipo que fue para adelante,
sin importar nada, que se comió la cancha, que nuevamente se puso la piel de León;
tal vez con poco fútbol y casi sin ideas, pero fue, fue y fue, hasta que se
encontró con el empate transitorio y después una jugada adversa lo dejó sin
nada. Quizás, en cuanto a merecimientos, el verdiblanco debió llevarse al menos
un punto el domingo, pero no hay que olvidar el mal primero tiempo que tuvo y
el desorden que hubo, sobre todo en la mitad de la cancha. Para destacar,
Villanustre debutó en el arco contrario, marcando su primer gol en el torneo y Fernández
se convirtió en el máximo artillero de Onega con tres goles.


3 comentarios:
GRAN NOTAA. Me encantó el relato del partido. VAMOS ONEGA CARAJOO
Onega sí que sabe de malas, ¿alguien duda que de esta vamos a salir?
ONEGA SIEMPRE.
Soy pendejo y de Onega, y lo sigo siempre a todos lados♫♫
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