17 oct 2012

Honor y Orgullo.

Díficil explicar como se viven estos días post-días con sabor amargo y fuerte, donde uno quiere y precisa saber donde estamos, y como fue que ocurrió todo. En un santiamén.
Entonces si, caemos a la maléfica realidad que nos enceguece al confirmar que ya no participamos del Clausura 2012 MundoGol, que al igual o más que otros nos lleva consigo penas pero por sobre todo alegrías.
¿Alguien explica a quién puede ocurrirsele armar, domingo tras domingo, semejante festival cada vez que los fieles oneguenses imponían su presencia? Quizá si, a uno, quizá dos. Pero semejante cantidad de personas, constante y ferozmente jornada tras jornada, demostraron que la simple palabra de "equipo de fútbol" le queda demasiado corto. Acá se viven pasiones a flor de piel, la sangre corre como maremotos de furia que se refugian en los corazones de esta banda de personas que sabe de entregar amor y locura sin esperar absolutamente nada a cambio. Acá la magia oculta se encuentra dentro y fuera de la cancha, y en todos lados. Si usted ve o lee algo de Onega Fútbol Club, ya sea en las redes sociales, en la calle o donde sea, entonces quédese tranquilo que la verdadera Pasión sin Fronteras todavía tiene la mecha encendida.

Sepa disculpar el lector que lee atentamente estas líneas, realmente mi intención por describir lo que fue el Gran cuartodefinal vivido el domingo pasado frente a un rival de talla como lo fue Virasoro es superado por los sentimientos que me recorren en estos días a tantas otras personas de algunos tornillos menos como yo. Creame que es necesario explayarme en esta redacción vigorosa que me da vueltas la cabeza y hasta me confunde la escritura de tanto pensar.
Volviendo un poco a lo relatado párrafos anteriores, ¿quedan dudas que el alma oneguense contagia y provoca infinidad de emociones? Y eso no es nada nuevo por descubrir, eh. La realidad es una sola y confirma, día tras día, mes tras mes, año tras año, que todo esto que hacemos surge desde el más completo desinterés a la causa. Sólo amor y ganas por conseguir mucho más, si se pudiera aplicar en todos los ámbitos de la vida...

Cuesta admitirlo, aunque es válido decir que esta publicación realmente es dolorosa más allá de todas las cosas bonitas que me salen desde lo más profundo de mi razón (con lo poco que me queda de ella). Pero reitero algo que si mal no recuerdo también pregoné el año pasado a instancias de una situación como la actual, una frase del entrañable Rock nacional que tanto aprendizaje entrega: "Las despedidas son esos dolores dulces", repiten hasta el cansancio algunas voces. Creo que es momento ideal para aplicarlo, porque si bien esto no es una despedida sino un "nos veremos en un rato" Onega Fútbol Club sigue dejando su huella pase por donde pase. Cada una de esas personas que no forman parte de esto y nos observaron primero como unos desquiciados aunque luego como unos agradecidos saben que si todo se construye en base a lo que uno más quiere por el simple hecho de hacer el bien común, entonces no hay nada que perjudique la acción ni sea motivo para contrarrestarlo. Vivirlo y nada más.

Ahora sí me despido por hoy, el team de los Huevos de Oro se toma un tiempito y por ahora se encuentra fuera de competencia. Pero estimados rivales, no sean ilusos. Siempre nos verán volver.

P.Zapata (5) -

"Flamean sus colores por cualquier lugar que recorre.."


12 oct 2012

Suspiro ganador.

Ay Onega Fútbol Club, usted sí que sabe de atragantamientos a minutos de final y nerviosismo de cualquier estilo y forma!
Este domingo que pasó, un nuevo y recordable Domingo, en donde también hubo un lujoso e interesante guiño divino. Sí, porque fue más allá de cualquier expectativa lo ocurrido en esa cálida mañana dominguera. Y tanto los fanáticos oneguenses como los players que defienden a piel y alma los colores semana tras semana, también saben que estas oportunidades presentadas no tienen que dejarse pasar. Y así fue, y así será.

Al llegar al predio del renombrado exitosamente "Gauchito Gil" en nuestras cabezas se notaba ya un cierto identikit sobre el rival que tenía las agallas de enfrentar al verdiblanco tensión. Y no fue Berardi como todos preveían, sino el equipo de "La Rosa", relegado por falta de puntaje en su Grupo 3. Seguramente Berardi supo al saber que iba a chocarse con los Huevos de oro, dar un paso al costado y dejarle el lugar a los rosados.
Entonces bien, estaba La Rosa, estaba Onega, el juez (de correcta aplicación) y la parcialidad loca (obviamente, la nuestra) ardía en ansiedad y aliento. Ese pitazo inicial descargó tensiones y también alegrías.
Sí, porque aún cuando algunos se estaban atando sus agujetas los Verdes estaban arriba en el Score. Ni hablar unos minutos luego, cuando aún atónitos por ese grito prematuro, se hizo sentir fuertemente el cachetazo verdiblanco. Dos a Cero que prometía mucha acción y poco roce. Pero La Rosa no iba a quedarse de brazos cruzados y sus intenciones para continuar en el camino del campeonato en la Liguilla aumentaban a medida que transcurrían los minutos de la primera parte del encuentro.
Onega F.C., luciendo a rajatabla una firmeza y seguridad cuando había que cuidar propias trincheras, era lo que inclinaba la balanza del resultado de nuestro score. Pero el ataque se encontraba en desuso, y eso perjudicó y mucho a nuestro queridos players. Finalizado el primer telón, Dos a Uno arriba.

Segundo tiempo para el recuerdo de muchos. Se sentía mucho calor tanto dentro como fuera de la cancha, los minutos sucedían a cuentagotas y el empuje de nuestra hinchada fue eternamente infinito. Todo eso, sumando la gran capacidad rival para encontrar huecos donde no los había y lastimar peligrosamente los estandartes de la defensa, fueron hechos que demostraron que Onega F.C. estaba viviendo en una vorágine como pocas a lo largo de este Clausura 2012. Fuerza y aguante, verdiblanco!

Llega el (justo) empate, desesperación pero entereza para enfrentar lo que se viene. Luchadísimos minutos finales en lo que verdaderamente fueron unos Octavos de Final. Así se juegan y así se encaran las fases eliminatorias, eso es lo más importante para remarcar de Onega en este escalón hacia la Gloria.
Sumemos más incertidumbre al relato, cuando a chasquidos de que finalice el show, las Garras Verdes superan nuevamente en el marcador al concretar un Gol que se sintió haber sido realizado por los veintitantos oneguenses que estaban ahí, sufriendo el partido. ¿Creías que la ibas a tener muy sencilla? Si faltaban chasquidos, ahora siquiera un parpadeo para el final del segundo telón. Y en ese momento, sí, llego el empate fulminante. Ese trago amargo que se sintió como pocos. Había que seguir atravesando esa cuerda floja entre seguir ó quedarnos en el camino.

A brillar, mi amor. Éxtasis del alivio, explosión, ardía la Sede Palermo con el corazón verdiblanco. Una vez más, los Cuartos de Final se hacen presente. Hay confianza, hay ganas, hay Pasión, hay todo lo que tiene que haber. ¿Pensas que voy abandonarte, querido Onega? Jamás, tu fuego sagrado siempre estará presente!

P.Zapata (5)

Atenta mirada!

3 oct 2012

Taquicardia fútbol show.

Estimados y fieles lectores de la pasión verdiblanca, les aseguro que extrañaba (un poco mucho) escribir estas elegantes y sutiles líneas que me enorgullecen día a día. Y lo de elegante y sutil no lo digo en referencia a mis escrituras, sino al destinatario al cual me dirijo eternamente: la pasión sin fronteras hacia Onega Fútbol Club.
Y está ocasión blogguer aún más brillante resulta ser luego de un fin de semana anti-cardíacos donde si estuviéramos varios, unos añitos más adelante en el tiempo, alguno que otro hubiera terminado en el Zubizarreta o porque no en el Borda. Y me quedo corto en los calificativos.

Fue un match vivido a mil revoluciones desde el hogar que envuelve a cada uno de nosotros, hasta el mismísimo sintético palermense. Cubilete en mano, sólo hacía falta girarlo y rogar por unos buenos dados. Y tener todas las de ganar. Más allá de algún que otro improperio (razonable), la sede caratulada "Gauchito Gil" nos esperaba con los brazos abiertos y nos comentaba al oído "Muchachos, la gente quiere divertirse. Hagan lo que saben hacer".
Fatídicos e interminables minutos de espera hasta el pitazo inicial, tanto en el vestuario como los alrededores del estadio, se sentía mucho calor apasionado y fuego interminable. Ese fuego que cuando menos uno lo imagina, aparece y nos mantiene en pie.

Ambos teams en cancha, con respectivos ejercicios precalentadores y demás zonceras para liberar de poco la emoción y el nerviosismo por lo que viene. Un nuevo juez se hacia presente en mitad de campo y hacía sonar el chiflido inicial.
Un partido eliminatorio, así con nombre y apellido, y letras mayúsculas. Los players de ambos bandos sabían más que nadie que se jugaban mucho en esos casi cincuenta minutos de la gloria o el apático ocaso. Se jugaba a por todo, y como era de esperarse no faltaron las piernas fuertes, los roces, los cruces de palabras y todo ese maldito pero infaltable jugo folclorístico que le da más sabor a este deporte universal y eterno.
Las redes aún se mantenían intactas, el albino balón rodaba y rodaba pero su destino por excelencia no se concretaba. A mi humilde opinión, el match más trabado y laburado en todo este Clausura 2012. No sólo para O.F.C., para SampuTeam también. Así como también muy pausado en algunos períodos del encuentro, dónde los laterales y los foules se hicieron protagonistas. Para remarcar la templanza y la paciencia de los nuestros, los de garras verdiblancas, que mantuvieron a la expectativa de los fanáticos que se hicieron presente hasta atragantar ese grito sagrado que se hacia rogar incansablemente.

El segundo acto modificó el escenario de manera negativa. Samputeam dominaba el balón, aunque sin peligros relevantes. Pero aún así complicaba bastante.
Y entonces es donde remarcamos la presencia y la figura saliente: nuestro cancerbero. Siempre firme en sus salidas, tanto como sus reflejos y sus pausas para tocar el rodado número 4 en el momento justo. Aplauso, medalla, beso y palmada de felicitaciones para el Uno.
Esto es fútbol, y a veces con la técnica, la estrategia y la "lógica" (¿existe en el deporte?) no es suficiente. Entonces llego el gol de SampuTeam, y la inmediata desazón de nuestros muchachos.

Señoras y señores, no se detengan en la línea anteriormente descrita. ¿Creían que todo estaba derrumbado?¿Nuevamente nos retirábamos tempranamente del Torneo?¿Las vueltas del deporte otra vez nos jugaban una mala pasada? Nada de eso, gente querida. Onega Fútbol Club siempre nos sorprende, y nos enorgullece.
Por eso con el pecho inflado y con una sonrisa que me dibuja el rostro aunque no me la observen (pero imagínenla  puedo relatar que a un minuto del final (sí, un minuto), estalló un elixir de algarabía, descontrol, furia imponente y sobre todo, relajación. ¿Quien dice que los empates no se festejan? El deleite de la parcialidad verdiblanca fue, es y será este inolvidable 1-1 frente a Samputeam, un dignísimo rival.
Ahora sí, tarea cumplida por esta semana. Se vienen los Octavos de Final, justamente contra un rival que finalizó en esa posición. Hay mucha fe y muchas ganas de continuar este sendero de victorias cardíacas. Todos juntos, podemos.

Pablo Zapata (5)

Un domingo especial.