21 jul 2012

Siempre juntos en el Show


Aquí estamos nuevamente, nerviosos a la par de las almas verdiblancas. Revoltosas sensaciones que se cruzan en las ansiadas e insoportables previas a un nuevo camino a recorrer. Entonces todas las dudas quedan atrás, ya no hay tiempo para desconciertos sino para certezas. El paño ya está desplegado sobre la mesa, y el turno para jugar es nuestro.
Y si de vorágine y aceleraciones cardíacas se trata, no es equivocado remarcar que hace poco más de un mes de aquella fatídica frustración. Una frustración que dolió mucho a todas y todos, tan así que hasta la desazón y el desgano en los últimos escalones del trayecto nos ganó por robo. ¿Ustedes dicen que Onega bajó los brazos y decidió apartarse del verde césped por un tiempo considerable? Realmente no conocen lo que es el grupo si piensan eso.
Porque los muchachos y las muchachas no optaron por esa decisión, más bien ni siquiera la tuvieron en cuenta. En este corto lapso sin competición oficial, el núcleo futbolístico profundizó con vehemencia aquellos errores cruciales que marcaron la indeclinable y pronta eliminación. Ni hace falta marcar que los Sábados en el predio continuaron (como desde varios años) dándonos alegrías mañaneras a todos. Entre semana, aumentó la energía para juntarse un rato y seguir haciendo rodar el balón. Ese balón que tantas tristezas (como felicidad) nos da. Entonces surgieron juntes en Fútbol 5, y hasta una participación especial en el nacimiento de la competición realizada por el 17 and company.

Dejó un poco de lado la breve descripción de lo que fueron las últimas jornadas en el ámbito deportivo, para abocarme de lleno en lo que nos mantiene a todos: el Grupo. Sí, le pongo mayúscula porque toma gran importancia cuando uno gira la cabeza hacia atrás y le cae la ficha de todo lo que logró. Hablando como un fanático de este verdiblanco que me inyectó felicidad y, sobre todo, mucha paz desde que lo conocí, no me caben dudas que el fuego sagrado que nos rodea y nos protege a todos es la endereza y hace brillar la esencia de Onega Fútbol Club y Social. Todo esto va más allá de derrotas, victorias, expulsiones, lesiones ó quizá fuertes discusiones, Onega es mucho más que eso, al menos para este simple redactor de blog. No olvidemos cómo nacimos, de dónde venimos, a quién tenemos al lado. Les aseguro que ese espíritu, sin dudas estará invicto por siempre.

Disfrutemos de esta segunda parte del año. Deseamos que sea mucho más placentera que la primera. Fuerza Onega, la banda está contigo.

2 jul 2012

Vísperas de buen futuro.


Como se habrán dado cuenta, fieles y queridos lectores, Junio no trajo nuevas publicaciones a nuestro Blog. Sería una excusa injustificada pregonar que no se realizaron porque el "tiempo no lo permitía" ó "se complicaba".
Sincerándose se encuentra el blogger hoy, y confirma que la última recta del controvertido Torneo nos trajo malos y amargos tragos. La redacción se encontraba con sus herramientas de trabajo paralizadas, los sentimientos también. Entonces, al igual que ustedes, nos quedó vivir todo desde afuera y agitar corazones para que las cosas vuelvan a tomar el rumbo correcto. Todos juntos en la misma, con alma y vida.
Aunque las ganas y los intentos incansables por rumbear el timón hacia marea baja, las cosas no salieron como (siquiera) imaginábamos. A esta altura, ya todos el final vivido por Onega F.C: garra para luchar hasta el pitazo final, desconcierto y descontento general al mirarnos unos a otros y entender que, por un tiempo, nuestra participación había finalizado.
Luego de la tristeza lógica y la impotencia por hacer y no conseguir, había que tomar cartas en el asunto y seguir. Seguir con más impetu que nunca quitándonos de encima, cuál reo de sus cadenas, este flojo Apertura. Pero cuando digo quitar lo digo a conciencia, no se equivoqué con mi mi dialecto. Y Onega, como tan bien lo hizo en toda su Historia, vuelve a salir a flote con la fuerte personalidad y la capacidad de diálogo y reflexión que tan pocos grupos poseen como el nuestro.

En el celebrado Día de la Bandera Nacional, Onega decidió izar la propia y volver a las raíces a tráves del trato mutuo y privado. Conocernos unos a otros, reírnos, sonreír al saber que ningún tropiezo nos va a separar.
Dedicamos un extensivo tiempo de la predicha noche. No faltaron los momentos de ardor y éxtasis, logrados por un grupo de pibes y pibas que aumentan día a día la virtud de lograr siempre cosas nuevas. No quedar atascados en el maldito acostumbramiento. Eso es lo que se trata de lograr, sin dudas díficil de conseguir.
Hablando un poco de ello, podemos decir que fue una Reunión Verdiblanca dichosa de haber sido realizada. Cada y uno de los partícipes hicieron nada más y nada menos que ello: participar. Adentrar en el tema, interiorizarse en esta locura sin cieloraso. Aplaudan a este querido Onega, el incansable luchador.
Ahora corre Julio, que nos recibió entre garúas y paisajes grises. ¿Quizá un poco dolido aún por la eliminación? Es probable, pero mucho más feliz por saber que hay augurios de un futuro grato.

P. Zapata.-

Domingos de Sol y Fiesta verdiblanca.-