28 may 2014

¿Esto no es fúbol?



Según miembros de un equipo, al que Onega ya enfrentó, desde el otro lado del alambrado, casi finalizando el partido del verdiblanco, se escuchó, se murmuró que lo que se estaba mostrando adentro del verde césped “no era fútbol”, allá ellos con su forma de ver este deporte tan lindo, que tanto nos gusta, pero, déjenme disentir muchachos “del otro equipo”, Onega jugó al FÚTBOL y jugó un partido muy completo, fue mucho más que su rival y por eso se llevó los dos puntos.
 
 No fue una semana fácil para los que visten y siguen esta camiseta, tres derrotas seguidas, bajo nivel en casi todas sus líneas, y luego del partido frente a Los Intrusos de la semana pasada, se tocó fondo y se empezó a trabajar en lo anímico, en lo táctico y en lo futbolístico, para olvidar este mal momento y volver a ser Onega. Desde este humilde blog, la semana pasada se pidió un cambio, una reacción, tanto de jugadores como de cuerpo técnico y eso fuimos a buscar este domingo, en las canchas del Barrio de Palermo. También dijimos que de esta se salía unidos, más que nunca, y eso fue lo que se vio, un grupo unido, compartiendo el mismo objetivo de cambiar la mala racha de resultados y levantar el nivel. Larga charla técnica en la mitad de cancha, arenga, himno nacional argentino y a jugar.

Desde el minuto 0, Onega decidió atacar y dispuso de una dupla de atacantes en el ocho inicial, mostrando un cambio de actitud de cara al arco rival y poder generar más jugadas de peligro. Meksondois salió a la cancha con un jugador menos y obligó a Onega a hacerse cargo de la pelota y fue así durante todo el partido. El verdiblanco monopolizó la pelota, la hizo rodar por todo el campo y con paciencia empezó a arrimarse al primer grito del domingo. El equipo de casaca amarilla se animó y buscó con jugadas aisladas acercarse al arco defendido por Acomasso, pero la defensa muy firme sacó todo. Onega generaba peligro, pero sin embargo, el gol no llegaba, hasta que en el minuto 18, el medio recuperó la pelota, dejaron a Daich mano a mano y ante la salida del arquero, definió al primer palo y a cobrar. Tranquilidad para los de adentro y para los de afuera, Onega jugaba bien, manejaba el partido y además ganaba 1-0. 



En el segundo tiempo, imaginábamos, que pese a tener uno menos, Meksoindos iba a salir del fondo para buscar el empate y de esta forma que el verdiblanco tenga más espacios de mitad de cancha para adelante, para poder liquidar la historia, pero no fue así, el equipo rival formó un bloque defensivo, se agrupó atrás, bien parado de contra y listo para aguantar la embestida oneguense. Cuando restaban 5 minutos para el final, apareció Villanustre, con un remate exquisito, para poner el 2 a 0 y tranquilidad absoluta, los dos puntos se iban para casa, chau a la mala racha de resultados y a subir un escalón en la tabla, paso importante, de cara a lo que viene. Es verdad que todavía falta mejorar y ajustar algunas cosas, pero Onega jugó bien y ganó. Resta un partido de la fase de grupos, se viene Bidón Mata Tiki Tiki y a buscar la mejor posición en la tabla y que la mala racha de resultados solo sea parte del pasado.

19 may 2014

¿Qué te Pasa Onega?



Mientras en el mundo del fútbol profesional, muchos se preguntan ¿Qué te pasa Lionel?, debido al bajo rendimiento demostrado en los últimos partidos del mejor jugador del mundo; desde nuestro lado, desde nuestro sentimiento, desde nuestro amateurismo, nos preguntamos, ¿Qué te pasa Onega? Esa es la pregunta de la semana. Nueva derrota para el verdiblanco, esta vez por 3 a 1, frente al mejor equipo de la Zona A y el candidato mas fuerte a quedarse con el título.

Lejos de ser ese equipo que mostraba buen fútbol, buen manejo de la pelota y que con intensidad y garra, corría los 50 minutos de juego, Onega volvió a mostrar su peor cara y desde este humilde blog, nos animamos a decir, que fue el peor partido de Onega en lo que va del torneo, frase que generará mucha discusión y polémica. Si bien el equipo de enfrente, fue muy superior, en cuanto a nivel de juego, tanto colectivo como individual, el verdiblanco no tuvo respuestas. Otra vez, la falta de efectividad en el arco rival, jugó un papel importante e impidió la pelea por un empate y hasta quizás la victoria y demostrar, una vez más, que Onega está para grandes cosas. Sin embargo, la historia fue diferente, los goles nunca llegaron, las ideas fueron pocas y las desatenciones ganaron la disputa de un partido donde se sabía que una equivocación, podía costar caro. Onega, si bien tuvo un primer tiempo aceptable y con varias situaciones claras de gol, nunca pudo encontrar el volumen de juego que lo supo hacer jugar una Final en el Torneo El Mundo Gol, en el último torneo disputado en esa organización.


¿Qué te pasa Onega? será la pregunta que nos dará vueltas toda la semana, quizás una pregunta sin respuesta, pero una pregunta que puedo hacer reflexionar a Cuerpo Técnico y jugadores, abrir los ojos y dar la posibilidad de que el domingo veamos a un Onega distinto. Restan dos fechas, cuatro puntos, habrá que ganar para quedar lo más arriba posible en la tabla, pero para eso, el verdiblanco, el equipo de los huevos de oro, deberá mejorar y mucho, cambiar la imagen de estos últimos tres partidos, hacer borrón y cuenta nueva y jugar estos últimos dos partidos a todo o nada, para ganar juego y confianza de cara a los play off y poder soñar nuevamente con alcanzar la gloria máxima y poder festejar el primero campeonato oneguense, sabiendo que de esta salimos todos juntos y unidos, como nunca.


Para el partido del fin de semana que viene, recordamos que Pawlosky – Gambetta no podrán contar con Moreno Leal, ni con Villanustre, ambos expulsados. El primero de ellos cumplió su primera fecha de sanción, le restan tres partidos más y al segundo de ellos todavía se espera por la sanción. Y también se espera por la evolución de la lesión, sufrida antes del cierre del partido, de Bonifacio.

14 may 2014

V de Vibrante



Tremendo lo que se vivió el domingo, un partido para el infarto, que tuvo un final vibrante, donde el verdiblanco no se pudo llevar los dos puntos, pero demostró, sobre todo en el segundo tiempo, actitud y coraje para levantar un partido difícil, pero que sobre el final se le escapó y se quedó sin nada en una jugada muy discutible.

Arrancaba la mañana a pura lluvia, cancha pesada y Onega con la obligación de ganar para seguir en los primeros puestos. Desde el arranque Onega se hizo cargo de la pelota y de manejar el juego, Vendetta solo lo esperaba y cuando tenía la pelota, llegaba rápido al arco defendido por Acomasso. En la primer llegada de peligro, Rivero tuvo el primero, conectó de cabeza, pero la puso cerquita del palo, Vendetta se salvaba, pero el rival reaccionó rápido y tuvo dos aproximaciones al arco verdiblanco, y en la segunda, logró marcar, el medio no recuperó, abajo se perdieron marcas y gol de Vendetta, 0-1. A partir del gol en contra, todo desprolijidad y nerviosismo, tanto adentro como afuera de la cancha. Onega tenía la pelota, pero sin ideas y sin peligro, no logró desequilibrar nunca en el primer tiempo, Vendetta esperaba bien parado, con dos líneas de tres muy juntas, difícil panorama para el verdiblanco. Segundos antes del final del primer tiempo, la cosa se ponía peor, nuevamente distracciones, disparo de afuera del área 0-2 y a salir con todo al segundo tiempo.

Onega entendió que tenía que reaccionar, entendió que se tenía que amigar con la pelota, entendió que había que dejar todo y entendió que la única forma de ganar era haciendo goles. Así fue, la primera que tuvo, Fernández volvió a marcar de cabeza para poner las cosas 1-2. Sin embargo, el medio volvió a dejar huecos, la defensa volvió a perder marcas y Vendetta subía el marcador, 1-3 y parecía que liquidaba el partido. En el mejor momento anímico del verdiblanco, el tercer gol llegaba como un baldazo de agua fría. Pero Onega no sabe lo que es rendirse, no sabe lo que entregarse y siguió intentando descontar, carente de ideas y de fútbol, empezó a arrimarse al área contraria, hasta que Villanustre logro disparar a puerta y gol. Ahora la diferencia era menor y Onega era el que manejaba los hilos en el partido, aunque el rival, bien parado atrás, recuperaba y salía rápido de contra. Desde el banco, se mandó el equipo adelante, la dupla técnica dejó dos en el fondo y a todo o nada, a empatar el partido. Finalmente, a falta de 6 minutos, Onega empató el partido, de la mano de Rivero, en una jugada sucia, pero que importa, fue gol y QUE GOL, se levantaba un partido difícil, complicado y el partido ahora estaba nuevamente igualado. Sobre el final, la jugada, polémica, si se quiere, el árbitro cobra una falta, cerca de la mitad de la cancha a favor de Vendetta, muy discutida, para muchos jugadores, no fue falta, pero la falta se cobró y en ese tiro libre, un jugador que jugaba su primer partido con Vendetta, que ni camiseta tenía y ni bien había llegado al partido lo mandaron a jugar, logró marcar un golazo de tiro libre y así los de azul se llevaban el triunfo.


Habrá que quedarse con el segundo tiempo de Onega, con ese equipo que fue para adelante, sin importar nada, que se comió la cancha, que nuevamente se puso la piel de León; tal vez con poco fútbol y casi sin ideas, pero fue, fue y fue, hasta que se encontró con el empate transitorio y después una jugada adversa lo dejó sin nada. Quizás, en cuanto a merecimientos, el verdiblanco debió llevarse al menos un punto el domingo, pero no hay que olvidar el mal primero tiempo que tuvo y el desorden que hubo, sobre todo en la mitad de la cancha. Para destacar, Villanustre debutó en el arco contrario, marcando su primer gol en el torneo y Fernández se convirtió en el máximo artillero de Onega con tres goles.