5 may 2012

Cuesta arriba.


Dicen que los grande imperios no se formaron de la noche a la mañana, también cuenta que en el camino a la gloria varios soldados cayeron en batalla, superaron grandes tormentas a fuerza de voluntad y que a pesar de tener todo en su contra pudieron lograr su objetivo. Uno podría preguntarse ¿Cómo lo hicieron? Fácil, creyendo en si mismo, conociendo sus fuerzas y debilidades pero lo más importante: sabiendo que a pesar que podían perder sabían que atrás de cada uno había un compañero que iba a dar la vida como ellos por el objetivo.
Llevando está introducción histórica a nuestra realidad no es grato volver después de tanto tiempo al blog teniendo que informar que las cosas no están saliendo como todos ilusionado, llenos de sueños de gloria y ganas de vernos festejando a fin del camino allá por principio de marzo esperábamos, pero a pesar que las nubes parecen tapar el sol y de que la salida parece más lejos que nunca es MUY importante resaltar la unidad del grupo en este duro momento y el respaldo que nos damos los unos a los otros.
Involucrándonos más en el tema torneo ¿qué más podemos decir? Un torneo parejísimo, duro como pocos, de buen pie, con equipos aguerridos, bien preparados y con las cosas claras, entonces ¿porqué nos cuesta tanto ganar? La suerte señoras y señores. La maldita y cruel suerte esa que a veces nos sonríe o nos da la espalda. Todos sabemos y nadie duda de nuestras condiciones como equipo, mucho menos como grupo que somos. Pero nos falta esa aliada incondicional que cualquier equipo con aspiraciones a un título debe tener. Esa que en algún momento haga que entre una pelota salvadora o que la pecosa reviente uno de los caños de nuestro arco, salga y nos vuelva a hacer respirar y latir el corazón; también podemos ver la falta de ésta entrañable amiga en la cantidad de soldados que se están cayendo de las filas por distintas lesiones.

Pasa una, y pasan todas. Ese efecto dominó que surge inesperadamente, y cuando existen todas las ganas e intenciones de modificar esta realidad nos vemos reflejados ante lo crudo que es saber que faltan pocas semanas para el final de la Primera Ronda. Sí, esa primera ronda que supimos manejar de manera categórica en la versión 2011.
Pero no se le puede echar todo el "fardo" al vil azar (que nos rodea). No. En función de nuestro gran participación en el ´11, resultaba lógico que los rivales serían de mayor categoría. Aún permaneciendo en la misma Liguilla. Y así fue, porque en líneas generales y salvo excepciones, son mejores. Onega enfrentó a players de mayor talla respecto del Apertura pasado. Y por supuesto que esta bueno que sea así; los obstáculos comienzan a teñirse de mayor dificultad, y conseguir la meta es mucho más duro y sacrificado.
Aunque no todo está dicho, fanáticos del Verdiblanco Pasión. La esencia de las garras y los huevos de oro continúa firme como el principio, eso es una gran ayuda para seguir adelante. ¿Dolidos por qué no sale lo que pretendíamos, allá en épocas estivales? No cabe duda que sí. Pero la Fuerza es mucho más inmensa, el Ímpetu nos viste de verdaderos hombres, y la Confianza nos permite unirnos todas y todos en un momento extraño (pero real) que difícilmente pensamos que ibamos a vivir.
Todavía falta, nunca lo den por muerto al seleccionado de Devoto...

M. Dorrego (23) y P. Zapata (5)

Esto sí que es un Grupo !

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