10 may 2011

Noche de Super Acción.

Ya en los papeles, se divisaba (minuciosamente) que este match serìa diferente a los anteriores. A "Los Abuelos", por casualidad, se lo veía de cerca (en vivo y en directo) cada uno de los encuentros que disputaba (siempre anteriores al nuestro). Un team que aparentaba ser duro, eso aparentaba. Porque se puede ser duro y difícil a nivel futbolístico, y no así a nivel fricción y lucha.
Todos concordamos en que hay que invertir algo más que juego de pelota en un Torneo (sin dudas) pero...Abuelos...¿si probás mecharlo con un poco más de toques y triangulaciones? Finalmente el que mejor jugó (y no el que más puso), resulto victorioso en esta batalla.

Y digo Batalla porque así fue. Más parecido a una lucha del Peloponeso y no tanto a uno que surge del Monumental de Nuñez. Realmente así fue.
La corona se la llevó Onega Fútbol Club, un equipo que con el paso del tiempo sigue experimentando nuevos horizontes y poco a poco va curtiéndose cual grandes conjuntos futbolísticos...

La primera parte del encuentro comenzó de manera encendida, para ambos. En los de camiseta verde aceituna, predominaba la lucha y la presión por conseguir el balón cueste lo que cueste; en los Albiverde, se intentaba conseguir lo que se viene consiguiendo hace ya dos meses: ruedo de Pelota y enlaces para lograr pasar al frente en el Score.
Y se logró nomás. Algunos toques cortos en el centro de la cancha, panorama del Nueve para divisar a Jorge Bonifacio entrando al área contraria, y definir sútilmente cuál Ave Fenix por encima del cancerbero cantante de cumbias viejas y conocidas. Gran conversión de Onega, para festejarlo con alma y Vida.
Si es que hubo un partido en donde los protagonistas fueron las infracciones sin sentido y los cortes de juego (lo que hacía todo mucho más denso y cansador), sin dudas será éste. No es correcto decir que el árbitro se solidarizó con esta idea y adoptó la postura del siga-siga para que todo sea aún más friccionado. Aunque me parece a mí que tomárselo a la ligera fue su decisión, y así concluir definitivamente que el partido le quedó grande. Regular actuación del juez cumbiambero.
Esto no ayudó al Albiverde, que por momentos se lo vio quedado y ahogado por el rival. Hasta que, para sorpresa de algunos y para otros no tanto, el empate llegó gracias a una contra letal y definición del voluminoso 7 para poner tablas parciales. Una real pena, porque instantes después el Juez marcó el final de la primera etapa.
"Tranquilos muchachos, no entren en el juego de ellos" se escuchaba decir de la boca del D.T Gambetta. Y tenía razón: con la tranquilidad y la seguridad que lo mantiene a Onega aún bien arriba del Grupo 3, el resultado sería mucho más positivo...

Segundo tiempo, y a tirar todo la carne (y las achuras) al asador, Onega. El protagonista, será hasta el final el Albiverde...
Si es que no salió lo que se pretendía en el período de juego anterior, creo yo que en esta parte sí se logró. No de forma exhaustiva, pues las barreras colocadas por los Nonos se encontraban firmes y perseverantes, pero se logró. Algunas asociaciones de juego entre el sector defensivo y el medio, bastaron para estar arriba en el score.
Inusitadamente, el segundo Gol llegó gracias a una pelota parada (previa infracción impensada del rival). El ejecutor ya estaba centrado en su posición de remate, el objetivo estaba claro: el arco. Los gritos de Aliento y la fuerza que se entrega tanto dentro como fuera de la cancha, fueron ingredientes claves para saborear esta receta perfecta. Centro bombeado al corazón del área, algún vano bullicio de piernas, brazos e insultos para adueñarse completamente del balón, hasta que apareció el Siete diciendo "acá estoy yo" y puntear la amada redonda para su toque suave de la red contraria... Créanlo, o créanme, cuando digo que se movió el piso. A más de uno se les cruzó la idea en la cabeza que un bobazo inesperado concluiría su carrera futbolística (me incluyo). Pero no tengan dudas, que este Gol, fue uno de los más festejados por todos los hinchas del club de los Huevos de Oro. De Oro más que nunca.
Alivio, alegría, quizá una descarga del sufrimiento acumulado a lo largo de los 40 minutos de juego...Quizá una mezcla de todo lo anterior.
Lo que sí podemos asegurar es que todo lo siguiente fue nuestro. Desde la pelota, hasta los goles. Sí, más goles. Porque casi llegando al final, el buen reemplazante Veintidos se mandó por la banda izquierda a base de velocidad y habilidad, hasta concluir la jugada con suavidad al primer palo del portero errático. Nunca me faltes...

Pitazo final, descontrol total. Ni siquiera los chispazos que provocaron los de enfrente pudieron ahogar lo que significó una de las victorias más importantes y laburadas a lo largo de toda la Historia Oneguense, ¿alguien piensa lo contrario?
La punta sigue siendo nuestra, y créanme que al resto no les va a ser fácil quitarnoslo.


Yo te sigo a todas partes a dónde vas, cada vez te Quiero Más ♫

Pabli (5).-

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estaba Drogado!!! el 6 de los abuelos estaba drogadooo!!