Oneguenses, oneguensas, oneguitas, ¿còmo están? Seguramente, excelente como siempre.
Como verán, los post están resultando ser "semanales". Sin embargo, no desesperen, porque pienso (al menos) realizar dos post semanales. Porque todos tienen que estar informados, y creo que esta es una herramienta importante para ello.
¡Y si me habré atrasado, que pasaron tantas cosas!
En principio, esta columna esta dedicado al partido jugado el Lunes pasado (feriado). Partido importante si los hubo, sobre todo por lo que significó ser el primer amistoso del 2011.
Como ya todos saben, al menos por esta temporada se dejó a Sportpro a un lado. Se votó, se realizó el escrutinio, y finalmente salió como el elegido el Torneo MundoGol. Y a partir de allí comenzó a haber mucho movimiento en la CD de Onega, como también de los jugadores.
Hasta que se pactó la fecha para el match pre-temporada. El lunes es feriado, el martes también, ¿y por qué no jugar a la luz de luna, como nunca lo hicimos? Más vale que sí. Y se jugó nomás.
¡Y cómo se jugó! Según mi opinión uno de las mejores actuaciones a nivel colectivo, con todo lo que significa ello. Aunque tampoco dejemos de lado las individualidades, las grandes individualidades que tiene el equipo verdiblanco, y que aún no conocen su techo.
Sobresaliente por donde se lo mire, al fin y al cabo. Nunca se sacó el pie del acelerador, y las cabezas de los players estuvieron constantemente insertas en el arenoso césped de Nuñez (hermosa cancha, por cierto).
Cabe destacar la personalidad que se tuvo para remontar un resultado complicado. Comenzar perdiendo casi desde las duchas, es díficil. Y se logró con un gran despliegue, por eso lo disfrutamos y lo celebramos con ahínco.
Promediando el primer tiempo, Onega concretó el primer gol. ¿Su autor? Ema Divico, el 15. A partir de ese momento fue todo del equipo de garras verdes. Tanto de la posesión de la pelota como de los goles. El primer período finalizó 3 tantos contra 1.
Comenzada la segunda etapa, se notó un equipo bien parado y seguro de su juego. Ninguno de los players tenía en cuenta que el partido se estaba ganando, y eso condicionó a que el encuentro nunca se vaya de las manos.
Ingresaron Isa (3) y Crokis (9) para darle un poco más de aire al equipo: este último redondeó una buena actuación al realizar dos goles, Isa mostró panorama y simpleza sobre todo.
Y el partido siguió siendo nuestro hasta el final, como si no haya habido entretiempo. Más toque, más juego asociado y más goles, para finalizar con un score final de seis tantos contra dos. Resultado abultado, pero a la vez corto porque podría haber sido una goleada exagerada, sin lugar a dudas.
Si puntualmente analizamos las actuaciones de los sectores, se puede decir que la defensa estuvo muy atenta y firme en los cortes, decisión de los laterales para subir cuando se lo ameritaba, limpieza para quitar balones. El centro-medio, al igual que el sector de abajo, estuvo firme con los pases, el panorama del campo de juego. Aunque lo más destacable (a mi parecer) fue la decisión que se tenía tanto cuando se le debía probar al arquero rival, como cuándo se debían realizar habilitaciones. Habilitaciones que permitieron que el ataque se desarrolle con gran empeño y efectividad. Eso se plasmó claramente a lo largo de los 50 minutos.
Respecto al arquero, no tuvo (afortunadamente) mucha participación en el match. Aunque cuando se lo necesitó, respondió sin tapujos y gran claridad.
En líneas generales, siento que un aplauso general sería lo mejor para agradecer a Onega por esto. Aplausos y más aplausos. Todo el trabajo semanal comienza a dar frutos.
Y llegó el fin del análisis, hasta acá (¡que lindo se hace escribir estos tipos de análisis cuando se juega de esta forma, por Dios!).
Saludos, y por supuesto, ¡ con Onega de la Cuna hasta el Cajón !
Pabli (5).-
No hay comentarios:
Publicar un comentario