Una enormidad, gigantesco para los jugadores de Onega. Pero no fue sólo una excusa, fue un agregado para esta derrota que se sufrió el último domingo.
Muchas inclemencias para la fecha disputada entre Onega F.C. y Estrella del Sur.
Ya desde el comienzo se sabía que no iba a ser la sede elegida en el principio del campeonato, que fueron derivados a Boedo y esta vez a Barrio Parque (Ocampo Fútbol). Luego se agrego el horario, 10 AM. (Ya que el seleccionado era luego de las 12 hs.). Y por último y aún más discutible, el campo de juego. Fue de las dimensiones estipulada y alguna vez imaginadas. Tenía por lo menos 10 metros más de largo y un buen tramo más de ancho. Era increíble la diferencia con cualquier otro campo de juego, tanto como con P. Madero, Boedo, la primera cancha que jugamos en Ocampo o tan simple como en Onega.
También se suma algunas averías en el plantel de Onega, bajas y mal estado.
Onega se presenta en el campo de juego con el clásico 3-3-1. Parándose Pollo en el arco. En la línea de tres, Nico por izquierda, Edú de central y Gonza por la banda derecha. En el mediocampo estuvo conformado por Crokis, Pablo y Juanchi. Y como único delantero, un punta, Chacho.
El verdiblanco intentó con el control de balón pero no se encontró, se vio distraído y con muchas imprecisiones entre el medio y la defensa. Mucho espacio para recorrer y muchas distancias entre cada jugador.
Gonza no se encontraba con Juanchi ni con Pabli. El 8 siempre tenía que retroceder o con Edú o con el arquero.
Tanto el 17 como el 6, en la defensa tuvieron muchas impresiones. Fallidos en los pases y falta de fuerza para hacer llegar el pequeño balón al otro lado del campo. Complicaciones con los espacios en sus espaldas. Nuevamente se filtraron y desbordaron.
Por el mediocampo, se luchó poco, se corrió mucho y se tuvo muy poco tiempo la pelota. El 5 la pidió, el 22 también y ni hablar del 9, Crokis, pero fueron muy pocas las que les llegaron redondas.
Se hizo imposible el juego que suele lucir, por el cansancio, la falta de precisión, el ancho y largo de la cancha y las responsabilidades de algunos players.
Promediando el primer tiempo, se realiza el primer cambio, cuando Onega ya perdía por dos tantos. Sale Crocco e ingresa en su lugar, Maximiliano Cardone (11). Quien se paró como segundo punta, acompañando al solitario Chacho (10). El goleador no pudo sólo contra los defensores, y mucho menos cuando no le llegaba una pelota con claridad ofensiva.
Casi finalizando la primera mitad del encuentro, se realiza el segundo tiempo. Se retira, por sus propios medios y decisión, Nicolás Zapata y en su puesto ingresa Isaías Castillo, con la casaca número 3. Este entró con muchas ganas y lucidez, así demostrando que en primer acercamiento con el balón, logró una muy buena pared con Pablo Zapata (5) y llegó, desbordando, al área contraria. Ejecutó con fuerza y luego de un rebote, nuevamente lo intenta "el negro" pero es rechazado por el arquero rival.
Para el segundo tiempo, Onega estaba más cansado. Se notaba que no podían pasar la mitad de cancha, no llegaban con precisión a los mediocampistas, no se podía salir con claridad del fondo. Se intentó desde el arco llegar a largas distancias pero tampoco salió el verdiblanco favorecido. Estrella del Sur continuaba jugando de contra golpe y lo hacía con decisión. Cada llegada era un tercio de gol. Muchos mano a mano contra los defensores y el arquero Oneguense.
Onega no logró nunca amigarse con el campo, nunca entre ellos. Fue un momento muy difícil, muy poco habitual. No logró unir tres pases seguidos. No logró armar un buen contraataque. No pudo salir con claridad del fondo. No se vio seguro. Y como es costumbre, siempre, luego de un gol contrario, todo se viene abajo.
El partido finalizó con un 0-6.
Pollo, Nico, Edu, Isa, Gonza, Pabli, Juanchi, Crokis, Fede (quien no jugó por decisión de Gambe), Chacho, Maxi y Gambe se quedaron debatiendo cuales habian sido los errores que hicieron llegar a ese resultado.
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